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HCG 2.0: No pase hambre – Coma inteligentemente – Pierda peso – Zach LaBoube

Una adaptación moderna de la dieta tradicional HCG

La medicina es considerada una práctica por una razón. A medida que las nuevas tecnologías e investigaciones están disponibles, los protocolos de tratamiento evolucionan, afortunadamente para mejor. ¿No debería ser la dieta HCG la misma? La dieta tradicional HCG, publicada por primera vez en 1954 y transmitida en muchos de sus programas favoritos de televisión durante el día, incluyendo el programa del Dr. Oz, ha ayudado a millones a perder peso exitosa­mente. Sin embargo, el tono estricto y las restricciones de calorías poco flexibles son discutibles. Mientras que los conceptos y las teorías que inspiraron a la dieta tradicional siguen siendo muy importantes, el protocolo sigue estancado en la década del cincuenta y necesita una revisión urgente.

Introducimos la dieta HCG 2.0, escrita y desarrollada por el Dr. Zach LaBoube, fundador de InsideOut Wellness And Weight Loss (Bienestar de adentro hacia afuera y pérdida de peso). La HCG 2.0 utiliza la investigación actual para incluir una variedad de temas como son la dieta baja en carbohidratos, la dieta cetogénica, las dietas altas en proteínas de las culturas Inuit y las nuevas estadísticas innovadoras de alimentos como la carga glucémica estimada, el factor de llenura y las proporciones calóricas para agregar calorías inteligentes a la dieta; por lo tanto, la HCG 2.0 es una opción de pérdida de peso más segura y realista para los adultos que trabajan.

La HCG 2.0 utiliza el cálculo de la TMB (tasa metabólica basal) para determinar la cantidad de calorías que usted está autorizado a consumir. Esta es una dife­rencia significativa con la dieta tradicional que le permitía consumir 500 calorías diarias, sea hombre o mujer, grande o pequeño. Adicionalmente, la HCG 2.0 utiliza la química exacta de los alimentos, la cual era primitiva cuando la dieta fue desarrollada originalmente. Al utilizar la química exacta, se proporciona una gran variedad de opciones proteicas, se aumenta el tamaño de la porción de los alimentos con alto valor nutricional y se anulan las calorías vacías que solo con­tribuyen al aumento del peso.

Cuando el Dr. Simeons desarrolló su protocolo para la pérdida de peso HCG en la Italia de 1950, los alimentos se cultivaban frescos, orgánicamente. El pescado se pescaba en el mar y no en el criadero. La res era alimentada con pasto en las colinas ondulantes de Toscana. Los alimentos ahora son un negocio. Se diseñan en los laboratorios con el objetivo de extender su período de conservación en vez de mejorar su contenido nutricional. Se empaquetan y se envían a todos los rincones del país como mercancías industriales. En la actualidad, quinientas calorías no son las mismas que en la Italia de 1950.

Cuando empecé a trabajar con la pérdida de peso HCG, era escéptico como muchos otros. Una dieta de 500 calorías no parecía ser sostenible y me reusaba a recomendársela a mis pacientes. Sin embargo, investigando por mí mismo y presenciando los resultados de mis colegas y mentores que ya estaban traba­jando con la HCG, me convertí en creyente. Pero aún no estaba completamente convencido, en primer lugar, por las restricciones de proteínas en combinación con la incorporación de hasta 70 gramos de carbohidratos provenientes de frutas y palitos de pan. Esta idea de permitir 280 calorías consumiendo carbohidratos y restringiendo proteínas para perder peso es una contradicción directa a todo lo que sabemos acerca de la dieta baja en carbohidratos y la dieta cetogénica. Otra preocupación, y con frecuencia un componente que se pasa por alto en el protocolo original HCG del Dr. Simeons, era el hecho de que sus pacientes reci­bían su tratamiento en la clínica. Muchos estuvieron de un mes a un año en su clínica bajo una supervisión constante, apartados de los factores estresantes del trabajo, de sus familias y de las actividades de la vida cotidiana que requieren mucha energía y calorías. Estas restricciones de calorías no pueden ser seguidas, en realidad, por el promedio de adultos que trabaja, y este es el principal impe­dimento para la mayoría de personas que quiere seguir una dieta.

Formato:  pdf Comprimido:  rar Peso:  6.42 MB Lenguaje:  Español

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