Tratado de las pasiones del alma – Antonio Lobo Antunes

La familia del Juez de Instrucción vivía al otro lado de la plaza de la feria (que visitada años después era mucho más pequeña de lo que de niño le parecía), más allá de los cipreses del colegio y de la casa del médico amparada por sombras y alhelíes, en la parte de la villa que creció, frente a las nieblas del Caramulo, en callejuelas más estrechas todavía, ahogando las ruinas de la sinagoga en un laberinto de pajares. Los inviernos lluviosos traían a la noche el paso menudo de los lobos de la sierra, de párpados angustiados de eremita, que olisqueaban vacilantes los orines de cordero en los fragmentos de la muralla y en los arcos torcidos de los corrales. En el apartamento de Miratejo o en el gabinete de la Policía Judicial, interrogando a un preso, el Juez se acordaba a veces de las puertas cerradas de enero, de los pabilos de aceite que acrecían el volumen de la miseria y de las santas de escayola, de ver en los callejones veloz el viento arrastrando hojas, pedazos de papel, pinochas, desperdicios, nadie, y de pronto el loco de barba desmesurada subiendo la travesía, descalzo, arrimado a los alabeos de las paredes, con su bastón de peregrino y sus harapos de náufrago, parándose a gritar al temporal en las esquinas desiertas.

Formato:  pdf, epub Comprimido:  Sí Peso:  1.71 MB Lenguaje:  Español

Sin comentarios.

Deja tu Comentario