Los Iberos – Antonio Arribas

La reconstrucción del proceso histórico de las sociedades primitivas ha sufrido en los últimos años una transformación radical. El simplista problema de «origen» que se planteaba ante cualquier pueblo o cultura ha sido abandonado a medida que el progreso de las investigaciones demostraba la extraordinaria complejidad de todo proceso histórico. Como consecuencia inevitable, la cuestión del «origen» ha sido sustituida por la «formación» de tal o cual pueblo o cultura. Plantear simplemente el problema de «origen» sugería de modo inevitable una traslación, un movimiento, una migración, y era lógico que la reconstrucción del proceso tendiera a formular unos movimientos, unas invasiones, para explicarla aparición de un pueblo en un área y en un momento determinado, pues se partía de la consideración de un elemento al que pudiera seguirse la pista a lo largo de una ruta. Esa formulación poseía dos defectos básicos. Por un lado, tiende a supervalorar un elemento de la cultura, que queda minimizado. Al supervalorar un solo aspecto, éste llega a identificarse con toda la cultura e incluso con el propio pueblo. Ejemplos bien conocidos nos los ofrece la bibliografía usual cuando se cita al pueblo del vaso campaniforme, al pueblo del hacha de combate o de los campos de urnas. El defecto básico de ese enfoque se ha puesto en evidencia cuando al intensificarse la investigación se ha podido observar que tal o cual elemento podía hallarse asimismo en múltiples áreas culturales o en diversos estadios cronológicos difíciles de relacionar entre si o junto a elementos tan dispares que era imposible aislarlo como elemento tipo.

Formato:  pdf Comprimido:  Sí Peso:  2.19 MB Lenguaje:  Español

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