Intrépido, Temerario y Audaz – Andrés Ruggieri Lusso

Historia militar de los comandantes O’Higgins, Elorriaga y Molinas (Marzo de 1813 – Marzo de 1814)

En mayo de 1914 un joven oficial que servía en el estado mayor del ejército estadounidense, de nombre Douglas Mac Arthur, comenzaba a fraguar su legendaria trayectoria militar, luego de realizar una impetuosa acción personal, al incursionar tras las líneas mexicanas en Veracruz, con el objetivo de indagar sobre la posibilidad de conseguir medios de trasporte efectivos, que permitieran movilizar adecuadamente una brigada expedicionaria yanqui, que se encontraba estancada al borde de una línea férrea en suelo azteca, en un escenario que tenía a las naciones de Norteamérica a un paso de estallar en guerra.

Prácticamente solo, el joven oficial se aventura en territorio enemigo, contando solo con la colaboración de tres mexicanos a quienes soborna para que lo secunden en sus planes. Luego de avanzar varios kilómetros hasta dar con los elementos necesarios que le permitirían consumar su misión, emprende veloz retorno no exento de serios peligros, bajo el fragor de las balas con que sus adversarios pretendían contenerlo. Como resultado de su temeraria acción, y para sorpresa de sus propios camaradas y superiores, Mac Arthur no se había conformado solo con “indagar” sobre la posibilidad de conseguir elementos de movilización, sino que logra regresar coronando su asombrosa hazaña, llevando hasta su campamento el apreciado botín de tres locomotoras, que permitirían el despliegue inmediato de su inmovilizada brigada.

Poco tiempo después, el mismo año pero esta vez en Europa, el 22 de agosto de 1914, un joven oficial teutón llamado Erwin Rommel, avanzaba adelantado en patrulla, acompañado solo por tres soldados de su pelotón, en las inmediaciones de la localidad agrícola francesa de Bleid. Luego de detectar a cierta distancia a una veintena de soldados franceses, que descansaban en forma descuidada en unos caseríos rurales, decide atacarlos a pesar de estar en evidente inferioridad numérica, sin esperar a convocar o reunir al resto de sus tropas, procediendo en el acto a encargarse de la situación, logrando desbandar a sus sorprendidos adversarios, junto con causarles considerables bajas. En palabra de uno de sus biógrafos, ese día el joven oficial Rommel: “Había demostrado una audacia típica suya, una rapidez para actuar en vez de esperar, para atacar inmediatamente y en persona en vez de esperar hasta elaborar un plan prudente y reunir a las fuerzas adecuada.

Formato:  pdf Comprimido:  No Peso:  10.42 MB Lenguaje:  Español

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