El Cerebro Social – Michael S. Gazzaniga

Esta es la historia de un descubrimiento científico, de su evolución y, por último, de sus efectos en mi comprensión personal de los procesos sociales.

Volviendo la vista atrás hacia los últimos veinticinco años, me doy cuenta de lo poco que podemos predecir nuestro futuro. Desde los hábitos personales hasta las actividades científicas, nuestros esfuerzos cambian de un año a otro de forma completamente impredecible. Las que no cambian son las cuestiones iniciales que no han sido resueltas; en mi caso estas cuestiones son aquellas centradas en el modo como la ciencia del cerebro podía abordar los problemas de la conciencia personal y lograr, a través de ellos, una comprensión más amplia de los procesos sociales. Algunas personas muy inteligentes pueden maravillarse por la explicación de un fenómeno y contentarse con dejarlo factualmente encapsulado. Otras se atormentan con la cuestión secundaria del modo como se relaciona un hecho con un valor o con una forma personal de comprender la vida. Si bien es cierto que la mayor parte de los hechos científicos no se relacionan directamente con las realidades sociales más amplias, algunos sí lo hacen. Creo que he dado con tales conexiones, y ésta es una de las razones de escribir este libro.

En este libro cuento cómo mi experiencia en la investigación psicológica y del cerebro me ha conducido a una comprensión mecanicista del modo como están organizados nuestros cerebros para producir nuestras cogniciones y, fundamentalmente, nuestras creencias. Todos nosotros somos lo que son nuestras creencias personales. Vivimos y morimos por nuestros compromisos con determinadas formas de entender la vida. ¿Qué hay en el cerebro humano que hace que la formación de creencias sea tan esencial en la manera de funcionar del mismo? ¿Hay una lógica identificable en la organización del cerebro humano que prediga los fenómenos que se relacionan con la formación de creencias? Abordo ésta y muchas otras cuestiones, pero solamente después de hacer un relato, que espero que sea instructivo e incluso entretenido, de mis actividades de investigación del cerebro durante los últimos veinticinco años.

Cuento la historia cronológicamente, tal como ocurrió. Sin embargo, mi primer borrador no lo escribí de esa forma. En éste incurrí en la habitual postura científica de describir y explicar formalmente una idea, siguiendo un orden que implicaba que la interpretación teórica propuesta estaba elaborada de antemano en la mente, que después se realizaron los experimentos pertinentes, para finalmente presentar los resultados al mundo como un producto inexorable de la fría lógica. Son muy pocos, desde luego, los conocimientos humanos que surgen de esa forma, aunque la mayor parte de las descripciones de las odiseas científicas hagan creer al lector que la investigación siempre avanza de forma lógica.

Formato:  pdf Comprimido:  Sí Peso:  9.55 MB Lenguaje:  Español

Sin comentarios.

Deja tu Comentario